Los diarios normalmente son secretos, pero el mio no es un diario normal. Es todo vuestro.

viernes, 13 de febrero de 2015

Tengo tu recuerdo, que vale más que tú.

¡Buenos días! Hacía tanto que no lo decía, y tenía tantas ganas.

He tardando, ¿cuánto? ¿un año más o menos? Entiéndeme, fue tan duro como bonito. Pero ya sí que sí, lo he conseguido. Por fin me he dado cuenta de lo grande que soy sin ti.

Realmente no necesitamos a nadie para ser realmente felices, con nosotros mismos basta. Aunque yo haya necesitado de mucha gente, de todos los pequeños, que son más grandes que la luna; de mi mamá, que es luna. Pero se puede, se puede ser muy feliz solo. 

¿Duele? Mucho. ¿Se pasa? Sí. Y ahora solo quedan algunos recuerdos, ni si quiera todos... siempre fui un poco olvidadiza, ya sabes. Creo que por eso pedía con tantas fuerzas un pez naranja, ¿sabes que tienen una memoria de unos 50 segundos? 

El verano fue gigante, y las navidades más aún. Y ahora nos queda otro año para seguir cayéndonos (y levantándonos) Y me siento fuerte, y segura, y feliz, y con más ganas que nunca de volver a pegarme la hostia. De no rendirme y mostrar a todos de lo que soy capaz. 

Espero que todos y todas los que os hayáis enamorado y desenamorado alguna vez recordéis que quien no ha muerto de amor y resucitado para contarlo, no ha vivido. Y que vuestra historia es algo que siempre debe permanecer en vuestro recuerdo, porque es parte de vosotros; pero no debe controlar vuestras vidas. Sois libres, seguid bailando, seguid cantando, saliendo, bebiendo y amando con todas vuestras fuerzas. 


martes, 16 de septiembre de 2014

Hasta nunca

+ Olivia tiene algo.
- Tengo ganas de bailar.

Esa fue la primera conversación que tuvimos. Ridícula hasta más no poder y con la palabra romanticismo huyendo del lugar.
Hacía unas dos horas que nos conocíamos. Yo llevaba unos veinte bailes encima y otros tantos chupitos, y tú, bueno, tú habías perdido la voz hacía diez canciones y eras el chico más guapo en cincuenta kilómetros a la redonda. 

Se cruzaban miradas fugaces entre flashes, caladas y risas, pero no tenía ningún pensamiento de acercarme a hablar contigo, ¡venga allá! no soltabas a una chica cuando ya estabas preparado para bailar con la siguiente. 

Podría haber sido una noche magnífica si alguno de los dos le hubiese echado cojones. Podríamos haber sido bonitos. Podríamos haber sido.

Pero no, fue un "Olivia tiene algo" que nos llevó a dar tumbos de portal en portal, a comernos la vida, caricias en el pelo, respiraciones entrecortadas y cremalleras precipitadas. A disfrutar y reír juntos hasta las nueve de la mañana y a despedirnos con un "hasta luego, preciosa" que en realidad significaba "hasta nunca"

Perdona  por ser tan brusca por ese "hasta nunca". Es que estoy cansada de capullos, a lo mejor tú no lo eres, pero quiero algo bonito. Me merezco algo bonito. Y estoy segurísima de que la noche estuvo bien, pero fue una más. 

Hazlo bonito, joder. Porque puede que lo nuestro no haya terminado.
Porque puede que lo nuestro aún no haya empezado. 

lunes, 14 de julio de 2014

Huída

Hicimos las maletas con lo imprescindible (sombrero, bikini y lucky strike), y nos largamos. Y creo, que hasta hoy, ha sido la mejor decisión de lo que llevo de vida.
A veces, para encontrarse a uno mismo, hace falta perderse. Tras recorrer 816 kilómetros, encontramos el lugar más bonito del mundo para perdernos (encontrarnos).

Créeme, fue precioso. Imagina: mar, risas, camas deshechas, fotos ridículas, corazones curados y cerveza. Es como un sueño hecho realidad. Es como nuestro sueño, y creo que estoy tan feliz por haberlo realizado sin ti. 

Poco a poco me doy cuenta de que no eras tan imprescindible, que sigue amaneciendo, seguimos bailando y seguimos riendo. Eso es más que suficiente para ser un mucho feliz.

Huele a sal y un poquito a sol. La vida sigue. Y al fin le he echado suficientes cojones para seguir con ella, porque, en fin, es mi vida ¿no? Quien mejor que yo para manejarla...
Este es el primer baño salado de mi vida sin ti, y te lo dedico. Disfrútalo, ojalá todo te vaya tan bonito como me va a mi ahora.


-Gracias Girona por darme esta oportunidad. Gracias A. y J. por acompañarme en ella.

-Sólo se trata de morir o matar.  





viernes, 9 de mayo de 2014

Hablemos de sexo, drogas y rock and roll



He sacado los tacones y el pintalabios rojo que tenía escondido en lo más hondo del armario. Vuelvo a dejar marcas en cuellos perdidos. Para intentar encontrarme. Para vivir. Para matarme. 
Al menos así, aunque sólo sea por un momento, no me acuerdo de ti.

También he vuelto a follar con desconocidos, y ahora duele el corazón más que nunca. ¿Por qué lo hago? No me lo preguntes, ni lo sé, quizás para evitar todas aquellas preguntas que no sé contestar. Mejor decir "no" a un desconocido. 

Ahora viajo, lejos, muy lejos, sin moverme ni un centímetro. Simplemente, inhalo, cierro los ojos y cada noche veo las estrellas con alguna que otra carcajada de fondo. En fin, esto es la vida, morir poco a poco ¿no? Y qué mejor forma de morir que entre estrellas y risas.
Recuerdo cuando era pequeña y quería tener alas para poder volar. Recuerdo cuando me cortaste esas alas. Ahora tengo que liarme un peta para poder surcar el cielo y rozar un poco lo que era la felicidad. Y lo cierto es que no me hace falta nada más, ni si quiera buena compañía.

Seguiremos muriendo, cada vez más deprisa, pero mientras sigamos en esta puta vida, deberíamos bailar.

(Y si es con las canciones que se esconden en este texto, mejor. Click en las palabras grises.) 




-Desde que te largaste, tengo miedo de no poder volver a escribir bonito.